domingo, 3 de noviembre de 2013

El final de una aventura, el comienzo de otro proyecto

Pitazzo avanza a tientas por la oscuridad mientras tantea la pared en busca del interruptor; al no ver nada se tropieza con un viejo plugin que rondaba por ahí y suelta un grito de dolor.
- ¿Hola? ¿Queda aún alguien por aquí?

Bueno, supongamos que si. Y de hecho no lo suponemos, las estadísticas dicen que este blog sigue vivo, y si alguien sigue entrando aquí regularmente es porque espera encontrarse algo como lo que ahora mismo estás leyendo.
Amigos de Sacra, me alegra mucho anunciaros que aún hay esperanza para el rol old style, como el que en su día se jugaba en Antica y como nos gusta a todos.
Una vez más (¿cuántas van ya?), vuelvo a emprender la aventura del rol, esta vez en solitario. En esta ocasión viajaremos a un lugar un poco fuera de la habitual (si es que podemos considerar habitual un mundo fantástico poblado de dragones); a ciencia cierta viajaremos pero a la vez no viajaremos. Con esto me refiero a que nos quedaremos en nuestro universo real, pero haremos un pequeño viaje, de tan solo 200 millones de kilómetros. 
Os cuento el plan: pillamos la nave, nos vamos a Marte, fundamos una colonia y en el mientras tanto roleamos un poquito. ¿Suena bien? Descubridlo vosotros mismos.

Bienvenidos a Programa Hermes.